En Barcelona, quien busca un tratamiento abre media docena de webs a la vez y las pone a competir.
Ganas explicando qué incluye cada cosa, quién la hace y qué no prometes —no llenando la página—.


En una ciudad con clínicas de estética en casi cada calle, nadie elige a ciegas: se abren varias pestañas y se comparan una al lado de otra. La que no deja claro qué hace, quién lo hace y qué incluye cada tratamiento queda fuera de la lista corta antes de que nadie descuelgue el teléfono.
Cuando se miran cinco clínicas seguidas, la que amontona tratamientos, banners y promesas se lee peor que la que dice en una línea qué hace cada cosa y qué incluye. En la comparación, claridad es ventaja; ruido es cierre de pestaña.
Entre dos clínicas parecidas, la persona se queda con aquella donde ve quién realiza el acto médico: el profesional, su titulación y su colegiación. Sin caras ni credenciales a la vista, tu clínica acaba compitiendo solo por precio.
En un escaparate lleno de «resultados garantizados», ser la clínica que explica límites y expectativas reales inspira más confianza y, de paso, cumple: la publicidad sanitaria no deja prometer resultados ni usar testimonios de pacientes como reclamo.

Sin intermediarios ni jerga. Hablamos, entendemos a quién quieres llegar y montamos una web que te presenta como eres: cercana, clara y fácil de reservar.
Tu forma de trabajar marca la web, no una plantilla.
Con nombre, cara y datos, para que te escriban sin miedo.
Cita desde el móvil, directa a la agenda de cada profesional.
Cada uno aparece aquí con su permiso, y cada dato está medido con Lighthouse, no estimado.













Anna es psicóloga y atiende a pacientes de varios países: una consulta de salud real. Su web tenía que abrir al instante en el móvil de alguien que la necesita y dejar reservar sin llamar. Lo mismo que necesita la tuya.
Medido con Lighthouse el 22 de agosto de 2026. Publicado con la autorización expresa de Anna.
Te medimos la web de tu clínica de estética y te señalamos, punto por punto, qué la frena en Barcelona y en el móvil de quien te busca. Sin coste.
Los tratamientos estéticos con finalidad sanitaria generan datos de salud, categoría especial. Una web genérica montada sobre servicios que exportan datos fuera de la UE no es solo un riesgo técnico — es un riesgo tuyo, con tu clínica detrás.
★★★★★ Reseñas reales de clientes, sin retocar. Personas de verdad contando cómo fue trabajar con nosotros.
«Mi experiencia ha sido increíble. Desde el principio mostraron gran interés por mi perfil y comprendieron mis necesidades como profesional. Estoy sumamente satisfecha con el resultado.»

Reseña en Google · sin retocar
«Antes teníamos una web confusa donde no se entendía lo que vendíamos; ahora todo el mundo nos escribe para decirnos lo increíble, bonita, sencilla y práctica que es.»

Reseña en Google · sin retocar
«Superaron mis expectativas: una web moderna, rápida y adaptable a cualquier dispositivo. El trato muy cercano y el precio muy razonable. Los recomiendo al 100%.»

Reseña en Google · sin retocar
«Nos diseñaron la web, el backoffice y la app integrada a la medida de nuestro ritmo de trabajo. No un software genérico de internet. Cinco estrellas más que merecidas.»

Reseña en Google · sin retocar
En Barcelona la oferta de estética y medicina estética es enorme, y quien busca lo sabe: revisa varias clínicas en la misma sesión antes de pedir una valoración. No gana la web con más secciones, sino la que en unos segundos deja claro qué hacéis, quién lo hace y cómo reservar.
Lo hacemos desde Getafe para clínicas de toda España, Barcelona incluida: videollamada, correo y WhatsApp, y hablas siempre con quien está construyendo tu web. Ningún paso avanza sin que tú lo apruebes.
La medicina estética es un acto médico y solo la ejerce quien tiene titulación en Medicina y está colegiado. En Barcelona esa comprobación es pública: el Colegio Oficial de Médicos que corresponde en Barcelona ofrece un buscador de colegiados abierto a cualquiera. Tu web debería permitir verificar sin fricción quién realiza cada tratamiento médico; en una comparación, ese dato pesa más que una foto bonita.
El local es un centro sanitario y consta en el registro de centros sanitarios de Cataluña; su código de inscripción identifica al centro en cualquier publicidad, y una web lo es. A ello se suma el marco estatal de publicidad sanitaria: nada de prometer resultados, nada de testimonios de pacientes como gancho y solo se anuncia la oferta autorizada. Enseñar todo eso con orden, lejos de restar, es lo que distingue a una clínica seria de las demás.
Barcelona concentra muchísima oferta, así que quien busca no visita una sola web: mira varias y se queda con una lista corta. Esa criba la superan las clínicas que ordenan lo esencial —qué incluye cada tratamiento, quién lo hace y cómo pedir una valoración— por encima de las que llenan la pantalla. La comparación no la gana la más vistosa, sino la más clara.
Referencia sanitaria de la ciudad: Hospital Universitari Vall d'Hebron.
La primera reunión, en tu negocio o por videollamada; el resto del proyecto lo llevamos por videollamada, correo y WhatsApp, con trato directo con quien hace tu web.
Antes de decidir nada, te enseñamos qué falla hoy en la web de tu clínica de estética y por dónde se te escapan las citas en Barcelona. Gratis, en 48 horas.
Tu web es publicidad sanitaria y recoge datos de salud. Esto es lo que debe llevar si tu clínica de estética está en Barcelona, con la fuente de cada punto.
No es asesoramiento jurídico: es nuestra lista de comprobación, con enlace a cada norma para que la contrastes con tu asesoría o tu colegio.
Es terreno delicado. La normativa de publicidad sanitaria no deja usar los antes-y-después ni los testimonios de pacientes como gancho para inducir a contratar un tratamiento médico, lo publique quien lo publique. La buena noticia: en una comparación, explicar el proceso con detalle y mostrar credenciales convence más que una galería de resultados, y no te expone. Si un caso concreto te genera dudas, lo consultamos con tu colegio antes de publicar.
No estás obligada a publicar cada tarifa, pero una referencia clara —un «desde» o una horquilla— ayuda justo cuando te comparan: la clínica que orienta con honestidad transmite seguridad, y la que lo esconde levanta sospechas. Lo montamos como prefieras, con la letra pequeña a la vista cuando corresponda.
Separando por ley lo que es acto médico de lo que no. La parte médica se presenta con el profesional, su titulación y su colegiación; la estética no médica va aparte. Una única web con las dos áreas bien diferenciadas es lo más fácil de entender para quien te compara y lo más limpio frente a la norma.
Sí. Dejamos la primera valoración reservable desde el móvil, con tus huecos reales y confirmación automática. Puede integrarse con la agenda que ya uses o funcionar por su cuenta. Es el paso que más se cae cuando quien acaba de compararte tiene que llamar en horario de clínica.
Un tratamiento con finalidad sanitaria genera datos de salud, de categoría especial. Por eso trabajamos con infraestructura europea: servidores en Alemania, base de datos en la UE y formularios cifrados. Nada cruza fuera de Europa, y te entregamos por escrito el registro de actividades y la base legal. Responde tu clínica, y por eso lo tratamos con ese cuidado.
Estamos en Getafe y llevamos clínicas por toda España. La primera reunión la hacemos en tu clínica o por videollamada; a partir de ahí, correo, WhatsApp y videollamadas contigo directamente. Nada se publica sin tu visto bueno.
La medimos, te decimos exactamente qué encontramos y te la mandamos por correo. Gratis, en 48 horas. No hay letra pequeña y no te vamos a perseguir.
Te la preparo y te la mando por correo en menos de 48 horas. Si algo no cuadra, te escribo antes.