La respuesta honesta es «depende», pero depende de cosas concretas que puedes medir antes de gastar un euro. Aquí te enseñamos en qué se va el dinero y con qué rangos contar.
«¿Cuánto cuesta una tienda online?» es de las primeras preguntas que nos llegan, y la respuesta honesta empieza por «depende». Lo que de verdad importa es saber de qué depende, porque son cosas concretas que puedes decidir antes de firmar nada. Vamos a verlas una a una, con números reales.
Dos tiendas que por fuera parecen iguales pueden costar 3.000 € o 30.000 €. La diferencia no está en el logo ni en los colores, está en seis decisiones que casi nunca se ven en la pantalla:
Quien te da un precio cerrado sin preguntar por esto te está adivinando el futuro. Repasemos cada partida para que el número salga de tu caso y no de una tarifa de folleto.
Es la primera bifurcación y la que más condiciona el resto. Con Shopify pagas una cuota mensual y a cambio te olvidas del alojamiento, la seguridad y las actualizaciones, porque van incluidas. El plan Basic cuesta 32 € al mes pagando mes a mes, o 24 € al mes si pagas el año entero, y añade una comisión de 2,1 % + 0,30 € por cada venta con tarjeta si usas su pasarela. Ganas comodidad y tranquilidad; cedes algo de flexibilidad y quedas atado a esa cuota.
WooCommerce, sobre WordPress, funciona al revés: el software es gratis, pero el alojamiento, los plugins de pago, el certificado y el mantenimiento los pones tú. Te da control total y no cobra comisión por venta, aunque a cambio hay más piezas que vigilar. En binoma somos Shopify Partner y trabajamos las dos, así que te decimos con franqueza cuál te conviene según lo que vendes, no según lo que a nosotros nos resulte más cómodo de montar. Puedes ver cómo enfocamos cada tienda online antes de elegir camino.
movió el comercio electrónico en España en 2024, un 13,1 % más que el año anterior. Si vendes producto, cada año hay más mercado online. Fuente: CNMC
cuesta el plan Basic de Shopify pagando mes a mes (24 € al mes en pago anual), con alojamiento y seguridad incluidos. Fuente: Shopify
se lleva la pasarela de Shopify en cada venta con tarjeta en ese plan. En una tienda que vende mucho, esta línea decide el margen. Fuente: Shopify
Montar el escaparate de diez productos no se parece en nada a cargar dos mil referencias con tallas, colores y variantes. Cada ficha necesita texto, fotos cuidadas, categorías y, a veces, stock por cada variante. Ese trabajo se cobra por volumen, y es una de las partidas que más se dispara sin que nadie lo anuncie de entrada. Si tienes catálogo grande, conviene hablarlo desde el primer día.
Después está el diseño. Una plantilla configurada con criterio te deja abrir rápido y barato, y para muchos negocios es más que suficiente para empezar. Un diseño a medida cuesta más porque se piensa para tu marca y para que la gente compre, no para parecerse a otras mil tiendas. Aquí aplica la misma lógica que explicamos en cuánto cuesta una web para una pyme: la plantilla te pone en marcha rápido, y el diseño a medida se nota luego en cuánta gente termina pagando.
Cobrar tiene un peaje, y conviene contarlo desde el principio porque se paga en cada venta, para siempre. Si usas Shopify Payments en el plan Basic, la comisión es de 2,1 % + 0,30 € por operación con tarjeta. Si cobras por Redsys a través de tu banco, el porcentaje depende de lo que negocies con la entidad y suele moverse entre el 0,5 % y el 1,5 %; Bizum ronda el 0,6 %. Parece poco, pero sobre miles de pedidos al año es una línea de gasto que decide márgenes. Comparamos todas las opciones y su letra pequeña en Stripe, Bizum, Redsys o PayPal.
La tienda es solo la mitad del trabajo. La otra mitad empieza cuando entra el pedido: calcular tarifas de envío, conectar con el transportista, imprimir etiquetas, controlar el stock y gestionar las devoluciones. Parte de eso se automatiza al construir la tienda, y esa configuración se paga una vez. El resto es tiempo, tuyo o de quien lleve los pedidos, mes tras mes. Eso no aparece en el presupuesto de la web, pero sale del bolsillo igual, y quien lo ignora al principio se lleva el susto después.
Una tienda no se termina el día que se abre. Hay que actualizarla, hacer copias de seguridad, vigilar la seguridad, renovar los plugins y arreglar lo que se rompe. En Shopify buena parte de eso va dentro de la cuota. En WooCommerce lo asumes tú o lo delegas, y ahí es donde un mantenimiento mensual bien llevado evita sustos caros. Cuenta con esta partida desde el primer día: una tienda desatendida envejece rápido y acaba costando más de arreglar que de cuidar.
Con todo lo anterior sobre la mesa, estos son los órdenes de magnitud con los que trabajar. Tómalos como orientativos, porque tu número final sale de tu caso concreto:
Puedes ver qué incluye cada plan y, si todavía dudas entre vender con tienda o captar con una web, lo desmenuzamos en web normal o tienda online.
La regla que repetimos siempre: no pagues hoy por lo que aún no vas a exprimir. Empieza por lo que tu negocio necesita de verdad, con una base bien construida para poder crecer sin rehacerlo todo. Si nos cuentas qué vendes y cuántas referencias manejas, te damos un número realista para tu caso, sin sorpresas luego.
Cuéntanos qué vendes y cuántas referencias manejas, y te damos un número realista para tu caso, sin sorpresas luego.
Cuéntanos tu caso ↗Nos dices qué quieres conseguir y te decimos por dónde empezar, sin compromiso.