El otro día hice una prueba tonta y se me quedó mala cara. Abrí ChatGPT y escribí "mejores agencias de marketing en Getafe". Salieron tres. Ninguna era la mía. Y oye, no es ego: es que ese cliente que preguntó ya tiene tres nombres antes de llegar a mí.
Llevo diez años en esto y he visto cambiar la forma en que la gente busca varias veces. Primero eran las páginas amarillas. Luego Google. Luego el "me lo recomendó alguien" de toda la vida. Y ahora hay una capa nueva encima: mucha gente le pregunta directamente a la IA. No quiere diez enlaces azules. Quiere que le digan a quién llamar.
"¿Quién me arregla esto cerca?", "¿qué gestoría me recomiendas para autónomos?", "dame tres opciones buenas y baratas". Eso ya no se escribe siempre en Google. Se le dice a ChatGPT como quien le pregunta a un amigo que sabe. Y aquí viene lo incómodo: si la IA no te menciona, para ese cliente no existes. Da igual lo bueno que seas.
La buena noticia es que esto se trabaja. Y no con trucos raros ni pagando a nadie. Te lo cuento como se lo conté a un cliente la semana pasada, que tiene un taller y estaba convencido de que esto "era para empresas grandes". No lo es.
Qué mira la IA antes de nombrar a una marca
No tengo acceso al código de ChatGPT ni de Gemini, obviamente. Pero después de cacharrear mucho y de ver qué negocios salen y cuáles no, hay un patrón bastante claro. Son tres señales:
Las 3 señales que mira la IA antes de citarte
- Que respondas EXACTO la pregunta del cliente, con sus mismas palabras, en algún sitio de tu web.
- Que otros te nombren: reseñas, directorios, prensa local… con tu nombre y tu dirección siempre escritos igual.
- Que tu información esté clara y ordenada: qué haces, para quién y dónde. Sin que haya que adivinar.
La primera es la que más sorprende a la gente, así que me paro en ella.
No va de escribir más. Va de responder la duda concreta
La mayoría piensa que para "salir en la IA" hay que publicar mucho. Mentira. La IA no premia al que más escribe; premia al que mejor se deja entender. Si tu cliente pregunta "¿cuánto tarda una reforma de baño?" y en tu web no hay ni una línea que responda eso con sus palabras, la IA no tiene de dónde sacarte.
Piensa en esa duda que tus clientes te preguntan siempre por WhatsApp o en persona. El precio orientativo, los plazos, "¿hacéis tal cosa?", la zona a la que llegáis. Casi nadie la pone en su web. Ponla tú, con su respuesta clara y honesta. Es oro para Google y para la IA —porque buscan justo eso— y de paso le quitas la duda al cliente antes de que se vaya a mirar a otro.
La IA no premia al que más publica. Premia al que mejor se deja entender.
Escribe para que te entiendan, no para quedar bien
Aquí cometemos un error muy de gremio: escribimos como si nos fuera a leer otro del sector. "Soluciones integrales de comunicación 360º". ¿Qué es eso? Ni tu cliente lo sabe ni la IA tampoco. Y lo que no se entiende, no se recomienda.
La regla que le doy a todo el mundo es de andar por casa pero funciona:
- Escribe claro: una idea por frase, sin jerga de tu sector.
- Responde las preguntas reales de tu cliente, no las que tú crees que debería hacer.
- Ten tus datos ordenados y siempre iguales en todas partes: nombre, dirección, servicios. Si en Google Maps pone una cosa y en tu web otra, pierdes.
Un truco que uso para encontrar esas palabras: leo cómo me escriben los clientes en WhatsApp o en las reseñas. Esas son las palabras que usa la gente de verdad. Si ellos dicen "página web barata" y tú escribes "soluciones de presencia digital", os estáis hablando en idiomas distintos. El que conecta, vende. El que suena a manual, aburre —y no lo recomienda ni la IA ni nadie.
La prueba que puedes hacer en dos minutos
Antes de gastar un euro o una hora en nada, haz esto. Es gratis y te va a doler un poco, pero es la mejor foto de por dónde andas:
Pregúntale a la IA por tu sector en tu ciudad
Abre ChatGPT (o Gemini) y escribe: "mejores [tu sector] en [tu ciudad]". Y mira qué pasa:
- Si sales tú: perfecto. Lee qué dice de ti, comprueba que sea correcto y mejóralo. Ya tienes media carrera hecha.
- Si sale tu competencia y tú no: ese es justo tu trabajo de las próximas semanas. Responde esas preguntas en tu web, consigue reseñas y mantén tus datos coherentes por toda la red.
Lo que responde la IA es, cada vez más, lo primero que ve tu cliente. No la quinta página de Google. La primera frase de un chat. Conviene estar ahí.
Y antes de automatizar nada con IA…
Te lo digo porque ahora todo el mundo quiere "meter IA" en su negocio, y a veces el orden está al revés. La IA multiplica lo que ya tienes. Si tu mensaje es flojo, lo va a repetir flojo y más rápido. Si no tienes claro qué vendes, a quién y por qué te eligen a ti, ninguna herramienta te lo va a resolver.
Así que arregla la base primero —el mensaje, las dudas respondidas, los datos ordenados— y luego usa la IA para llegar más lejos. No al revés. Lo demás es ponerle un motor de carreras a un coche sin ruedas.
Arregla el mensaje primero. La IA solo amplifica; no arregla.
Esto no es una moda que vaya a pasar el mes que viene. Es la nueva puerta de entrada de tus clientes. Y, como casi todo en este negocio, gana quien empieza antes y quien se deja entender mejor. No quien grita más.
¿Sales tú o sale tu competencia?
Hazme la prueba y dime qué salió. Si quieres, miro tu caso y te digo por dónde empezaría yo para que la IA y Google te nombren a ti. Sin compromiso y te respondo yo.
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