Negocios que ganan

Dónde se te escapan los clientes sin que te enteres

No te falta gente que te visite. Te falta saber en qué punto exacto la pierdes. Y casi siempre es el mismo. Te enseño a encontrarlo en cinco minutos, con boli y papel.

Pedro Augusto de Faria11 jun 20266 min de lectura

"Pedro, me entra gente a la web pero no compra nadie." Esta frase la oigo cada semana. Y casi siempre la conversación va al sitio equivocado: que si más anuncios, que si más visitas, que si Instagram. Más gente entrando a un sitio que pierde clientes solo significa perder más clientes, más rápido. Primero hay que tapar el agujero.

La buena noticia es que el agujero casi nunca está escondido. Suele estar en un punto muy concreto del camino, y se encuentra rápido si lo miras bien. A ese camino —de que alguien te descubre hasta que te paga— se le llama embudo, y todo negocio tiene uno, lo sepa o no.

Encuentra tu fuga en 5 minutos

No hace falta software ni paneles de colores. Coge un papel y haz esto:

🔖 La fuga en 5 minutos
  1. Escribe los pasos hasta que te compran: visita → ficha de producto/servicio → contacto o carrito → compra.
  2. Apunta cuánta gente pasa de un paso al siguiente. Aproximado vale.
  3. El salto donde más gente desaparece es tu fuga. Ahí está el dinero que se va.

¿Y sabes dónde está en 8 de cada 10 pymes? En el paso de contacto o pago. Demasiados clics, formularios eternos que piden hasta el grupo sanguíneo, o sencillamente que no queda claro qué tiene que hacer la persona. El cliente quería comprarte y le pusiste un examen.

No te falta gente. Te falta saber en qué escalón la pierdes.

Cuenta los clics. Cada uno de más pierde gente.

Una vez localizada la fuga, el arreglo casi siempre es quitar, no añadir. Cuenta los clics desde que el cliente llega hasta que te compra o te escribe. El objetivo es que se pueda hacer en los mínimos pasos posibles.

▸ Para que no se escape en el último paso
  • Quita campos del formulario que no necesitas de verdad. ¿Para qué le pides la empresa si vendes a particulares?
  • Pon el botón de acción visible sin tener que bajar. Que se vea nada más llegar.
  • Que el WhatsApp o el teléfono estén a un toque. Mucha gente prefiere preguntar antes de comprar; ponédselo fácil.

El problema a veces no es el camino. Es a quién le hablas.

Hay una fuga más sutil, anterior a todo esto: hablarle a todo el mundo. Cuando intentas gustar a cualquiera, no le dices nada a nadie. Y la gente, al no sentirse aludida, pasa de largo aunque el camino sea perfecto.

🔖 Háblale a un solo cliente
  1. Describe a tu mejor cliente: quién es, qué le duele, qué quiere de verdad.
  2. Reescribe tu oferta como si se la contaras solo a él, a una persona.

Parece que cierras puertas, pero pasa lo contrario: cuando alguien siente "esto es para mí", compra. El mensaje genérico, el que vale para todos, no le habla a nadie.

Y vigila un solo número

Para terminar, no te vuelvas loco midiendo. Si lo mides todo, te pierdes y no decides nada. Elige un número que de verdad mueva tu negocio —llamadas, reservas, presupuestos pedidos— y míralo cada semana. Uno. El que, si sube, sabes que vas bien.

Ese número te dice más que cien gráficos. Te dice si lo que tocaste esta semana funcionó o no. Y con eso ya puedes decidir dónde meter mano la semana que viene.

Captar clientes nuevos es caro y agotador. Dejar de perder los que ya conseguiste traer es lo más rentable que vas a hacer este mes. Y empieza con un papel, cinco minutos y la honestidad de mirar dónde se te escapan.

¿Te entra gente y no compra?

Si quieres, miro tu web o tu proceso y te digo en qué punto exacto estás perdiendo clientes. Es lo primero que reviso siempre. Cuéntamelo por aquí.

Te atiende Pedro · binoma · Getafe (Madrid) · respuesta en 24 h
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